domingo

SU MAJESTAD EL PAN CON CROQUETA
Desde hace varios días traigo el deseo de comerme un típico pan con croquetas y hoy que estaba descansando, despues de una larga y productiva semana, me decidí a salir para comprar los ingredientes y prepararme unas buenas croquetas, fui al mercado compré harina, compre un pollo, compre pan molido, huevos, aceite de oliva y algunas otras cosas que necesitaba para la semana y por supuesto, de regreso, pasé por una panadería que pertenece a un amigo argentino y compre ese famoso pan cubano de barra. Al llegar a la casa traia en mente un poema que se me ocurrió mientras atravesaba el tráfico, asi que puse el pollo a hervir en una cacerola y le puse un poquito de orégano, un poquito de pimienta, un poquito de comino y sal y mientras se cocinaba me dispuse a escribir ese poema que, después de unos treinta minutos de escribirlo y revisarlo, lo publique en este blog.
Una vez posteado en Facebook un link del poema para que los amigos de Opinión Cubana visitaran el blog y disfrutaran del poema me encamine a la cocina y me dispuse a desmenuzar el pollo. Yo tengo mi propia receta y es la que les voy a hacer llegar, existen numerosas recetas de como hacer las croquetas y todas son muy válidas. Mi manera de preparar las croquetas dista mucho de la original porque la receta original utiliza como base la salsa Bechamel, la cual es cierto que le deja a la croqueta una suavidad unica, pero que esa misma suavidad la podemos conseguir de otra manera.
Una vez que terminé de desmenuzar el pollo, tomé una sarten y puse aceite de oliva a calentar, eche una cebolla bien cortadita, eche ají rojo (bien cortadito en dados) y los dejé sofreir por espacio de tres minutos y entonces baje la llama de la cocina y agregue el ajo machucado y el perejil bien picadito y los dejé sofreir por dos minutos a fuego bien lento.
Una vez que le había sacado los sabores a los ingredientes que mencione anteriormente agregue una lata de pure de tomate sin condimentar y comencé a agregar el pollo desmenuzado y lo revolvía para que todo el pollo adquiriera el sabor.
Cuando el pollo estubo sazonado agregue tres huevos batidos y la harina, eché un poco de sal y comenzé a amasar la prepararación. Una vez que tuve una masa pegajosa forme pequeñas bolas con la misma y sobre una bandeja de harina comence a moldear las croquetas hasta que dejaron de ser una masa pegajosa. las fui colocando en una bandeja hasta que terminé de moldear la última croqueta.
Con todas las croquetas moldeadas tome otros tres huevos y los batí como si fuera a preparar una tortilla española y en otra bandeja coloque el pan rallado y me dispuse, con la paciencia que Dios me dio al nacer, a pasar las croquetas moldeadas por huevo batido, luego por el pan y repetí la operación dos veces porque me gusta disfrutar de una crujiente y gruesa envoltura.
Una vez terminada esta operación coloque la sarten al fuego y agregué más aceite de oliva y cuando estuvo caliente comencé a freir las croquetas que quería disfrutar, las cuales una vez que estuvieron doradas fueron a parar al pan que ya tenía cortado y preparado según mi gusto, o sea le habia rebanado dos rodajas de tomate maduro y una hoja de lechuga. Una vez colocadas las croquetas dentro del pan me decidí por agregarle un poco de mostaza y catsup.
Al sentarme a la mesa a disfrutar de mi pan con croqueta no pude menos que reirme al recordar que en cierta ocasión alla por los finales de los ochenta visitamos un pequeño pueblo que estaba próximo a la Habana y que pertenecía a Pinar del Río. El propósito de esta visita era actuar y recitar poemas para una escuela donde una amiga era profesora y que nos había invitado porque era la semana de la cultura y allí estábamos. Como la actuación era en el horario de la tarde y habiamos llegado desde San Cristobal muy temprano, mi amigo y yo comenzamos a buscar una cafetería donde comer algo y encontramos una como a dos cuadras de la escuela. Como no habíamos desayunado pedimos en automático dos croquetas y dos refrescos de esencia y comenzamos a desayunar. Lo gracioso es que mientras comiamos el pan con croqueta me puse a leer la carta de la cafetería que estaba en una tablilla pegada a la pared y no pude menos que soltar una carcajada al leer que el pan con croquetas costaba 20 centavos y que la croqueta con pan costaba 19 centavos. Después de comentarlo y reirnos un buen rato pedimos la croqueta con pan para conocer cuál era la diferencia y creánme que aún hoy no lo sé. Ambos panes eran idénticos, ambos panes tenían dentro la misma croqueta, ambos panes tenían en una tapa aquella salsa roja que se creia que era catsup y en la otra la mostaza y ambos panes tenían una rodaja de pepinillo encurtido. ¿Por qué costaban un centavo menos es algo que de verdad quisiera averiguar porque ni los mismos empleados me supieron decir. Por supuesto que a la hora de cobrarnos pagamos dos croquetas a 20 centavos cada una y dos a 19 centavos cada una, más dos refrescos de esencia a 15 centavo cada uno y salimos de ese pueblo y jamás hemos podido averiguar ese misterio.
El pan con croqueta es quizás el más heróico de los refrigerios cubanos, sobrevivió incluso a la época más dificil del período especial donde podías tener en el bolsillo cinco mil pesos y acostarte con hambre pues no había nada a la venta en ningun lugar y sin embargo, te ibas al malecón y te sentabas y no demoraba mucho en pasar alguien en bicicleta con una caja plástica detrás pregonando el consabido pan con croquetas que, de la noche a la mañana de 20 centavos que costaba en la mayoría de las cafeterías, pasó a costar entre 10 y 20 pesos y a pesar que en los años anteriores los cubanos se quejaban de la mala calidad de las croquetas en esa época era como disfrutar una langosta asada a la mantequilla de ajos.
La masa cubana de la croqueta que se ve en la Isla tiene la variación de que es de AVE, o sea averigua de que es. Es una mezcla de harina con agua y sazón criolla que, dicho sea de paso, a esta altura de la vida y pudiendo utilizar todos los ingredientes serían incomibles, pero que para ser honestos, con hambre saben a comida de rey.
Aqui les dejo mi receta de pan con croqueta y espero que les sea provechosa y que si tienen un antojo como el mío, se den el gusto de complacer al cuerpo y quizás les pase como a mi y se recuerden de alguna anécdota y las quieran compartir con nosotros.

5 comentarios:

Con Pecado Concebido dijo...

ummmmmmm pero qué sabrosas se ven esas croquetas en descipción del texto -muy bien escrito por ciento- y en imagen. hubiera querido tener croquetas en mi cumpleaños :/

Silvia Maria‎ dijo...

Yum!!!

Anónimo dijo...

Amigo mio no me canso de leerte,sinceramente disfruto este Blog.

Lafayette Hohagen dijo...

Já que posso escrever em português...Vou tentar fazer esses croquetes,mas vc devia dar mais receitas típicas da cozinha cubana pois aqui em São Paulo não temos restaurantes cubanos.Abraços

Jorge Alejandro Camacho dijo...

Un vacilón ese texto. ¿O el regocijo será por recordar la croqueta? En cualquier caso chévere. Donde vivo se hace dispendioso encontrar pan francés y cuando lo consigo no tengo tiempo de hacer las croquetas o el pobre pan no logra sobrevivir hasta el naciemiento de las croquetas: entonces revivimos otra vieja modalidad que te traerá recuerdos: croqueta al plato.

 
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