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Hace un par de días comenzó el regreso a la palestra pública internacional de Zelaya, el ex presidente de Honduras quien, como muchos sabemos, fue expulsado de su mandato por un golpe de estado.
En anteriores post que hemos dedicado a este tema hemos fijado la posición de Opinión Cubana en cuanto a estos hechos que ocurrieron el pasado mes de julio y en los mismos hemos analizado las causas y futuras expectativas de lo que podría pasar en el hermano país de Honduras. Es muy cierto que manejamos la hipótesis de un autogolpe el cual, para ser sinceros, aún no se despeja del todo ya que, como hemos dicho, el interés del grupo de Zelaya es mantenerse en el poder a cualquier costo e imponer una “tiranía de izquierda” No está muy claro realmente el verdadero panorama que hay en estos momentos en la capital hondureña, ni los hechos y mucho menos los resultados y en ello queremos ahondar para que exista una mayor comprensión de nuestra teoría.
Un golpe de estado auto preparado parecía la opción inicial y aunque sigue siendo una expectativa vigente nos hemos percatado que no era la burda imitación que pensábamos de un comienzo. Alargar la situación de inestabilidad ha sido la causante de que este auto golpe se modificara de esta manera. también puede haber influido el hecho de que las cosas no salieran como se planificaron y el golpista (Micheletti) cambió las reglas del juego.
Lo realmente cierto es que la situación de Honduras ha sido muy crítica y si nuestra teoría es cierta y Zelaya recupera el poder, difícilmente veamos una elección legítima en mucho tiempo. Las condiciones que se están creando en Honduras están moviendo los sentimientos nacionalistas al lado equivocado, por ello decimos que si Zelaya recupera el poder, una “cacería de brujas” será el primer paso para luego imponer un llamado popular a permitir la reelección en la constitución hondureña. Ya lo vimos en Venezuela y aunque reconocemos que este autogolpe ha sido muy diferente el propósito es y será el mismo: adueñarse del poder por la eternidad.
Lo realmente curioso de este asunto no es el verdadero trasfondo que hemos analizado en los anteriores post y que, de cierta manera hemos colocado en los primeros párrafos sino toda la “basura” que ha destapado esta situación. Me refiero a los huecos que han sido encontrados en la política internacional y que, Dios no lo quiera, se convertirán en antecedentes para futuras prácticas similares.
Instituciones internacionales como son la ONU y la OEA han sido manipuladas y sus cartas magnas pisoteadas, el derecho internacional de no inmiscuirse en los asuntos internos de otros países también ha sido arrojado al basurero y por último la ley internacional que rige para las representaciones de los gobiernos en los países (embajadas) ha sido más que vapuleada en los últimos dos días.
Lo que está aconteciendo en estos momentos en Honduras nos demuestra que la opinión pública mundial ha hecho ojos ciegos a esta práctica al no interferir con el gobierno de Brasil para que no permita que el ex presidente Zelaya llame a la revuelta popular desde su embajada en Honduras. Los golpistas, a mi juicio, han actuado de manera diplomática al permitir que otro país actúe de manera tan desfachatada en la política interna, ya que los hechos que están ocurriendo actualmente conllevan al rompimiento de relaciones y a la expulsión de los funcionarios del país.
Otro hecho que me llama la atención poderosamente es que una embajada este protegiendo a una persona que está acusada de cometer delitos económicos y de narcotráfico. Es cierto que a primera vista puede parecer una persecución política, pero también existen otras vías para aclarar este asunto y me refiero a que los golpistas pueden presentar en los tribunales internacionales las pruebas que dicen tener sobre los delitos cometidos por el ex presidente y Brasil que sea el garante de presentarlo ante la corte internacional para que se respeten los derechos legales de este señor.
Yo considero que Brasil debe tomar esta iniciativa en vez de proteger a lo que se presume es un delincuente. Es cierto que el derecho de asilo es una garantía internacional, pero también es cierto que escudarse en esta garantía para provocar acciones que traen derramamientos de sangre y violencia es un delito y Brasil está convirtiéndose en cómplice de este nuevo crimen.
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Todo el mundo sabe que la prudencia es la mejor arma cuando hablas y más si eres político. Tener esta virtud te ayuda a lograr buenas relaciones, a tener el control sobre tus palabras y acciones lo cual es muy beneficioso.
En las últimas semanas casi toda la prensa internacional veía con recelo el apoyo irracional de Hugo Chávez para Mel Zelaya, muchos se cuestionaban que de dónde salía el interés del dictador venezolano ya que, como todos sabemos, el mercado Hondureño es bien reducido y limitado. Muy pocos comprendieron entonces que había un motivo muy poderoso de parte de Chávez para tratar de recuperar a su socio Hondureño.
Lo inverosímil de este asunto es que organismos internacionales como la OEA y la ONU se hayan dejado arrastrar en las pretensiones económicas de este dictador calcado. Es curioso, sin embargo, que estos dos organismos al momento de ser arrastrados estaban dirigidos por dos ex guerrilleros pertenecientes a las ya obsoletas y olvidadas izquierdas latinoamericanas. Me refiero a D´escoto y a Insulsa, dos oscuros personajes de las guerrillas chilena y sandinista. Ambos en su afán por quedar bien con los representantes de su ideología, sentaron un precedente en ambos organismos internacionales al inmiscuirse en asuntos internos de un país.
Todo ese “alboroto” internacional que armaron con la destitución de Mel Zelaya no se debe a la defensa de la democracia de un país como se quiere mostrar, sino que a oscuros intereses que explicaremos a continuación y lo doloroso, es que muchos periodistas se hayan dejado arrastrar a este juego malicioso y estén escribiendo sobre el derecho a la restitución del ex presidente y la democracia en vez de ver cuáles son los verdaderos motivos que se esconden detrás de esta campaña mediática.
Si analizamos las primeras informaciones y declaraciones que aparecieron en los primeros días de la destitución de Mel Zelaya nos podemos percatar que intentaron darle al mismo el sobre nombre de atentado a la democracia lo cual, desde el punto de vista político es cierto, pero que queda invalidado viniendo de personas que no les importa para nada los valores democráticos, como es el caso de Raúl Castro, heredero del trono dictatorial en Cuba, quien se refirió a este golpe como una amenaza a la libertad y criticó duramente la censura que el golpista Micheletti impuso los primeros días a Honduras. Censura que puede ser cuestionable ya que el único canal que sacaron de circulación fue Tele sur, canal que todos sabemos pertenece a Hugo Chávez, pero censura al fin, yo pienso que debe ser criticada, pero no por personas como Hugo Chávez que ha cerrado varios canales de televisión y en días pasados firmó la orden para sacar de circulación a 240 emisoras de radio.
La libertad tiene un precio: es el sudor, el sufrimiento y la sangre que ha sido derramada para que exista su faro guía, por ello cuando se habla o se cuestiona su presencia se debe tener en cuenta su significado y no el color o sentido de la ideología que se profesa.
Por ello cuando escucho hablar a estos dictadores y sátrapas sobre la libertad de expresión, la democracia y sobre el derecho a de los pueblos a la libre autodeterminación me dan ganas de reír, aunque en verdad me da mucha tristeza por los millones de personas que viven y sufren las humillaciones emanadas de estos personajes.
La verdadera intensión de Chávez sobre el problema de Honduras quedó clara en esta semana luego que Colombia firmara un acuerdo de cooperación para la defensa de su territorio del flagelo de la cocaína con Estados Unidos y que le proporcionará a Colombia equipamiento y tecnología suficiente para detectar y luchar contra el trasiego de la droga en su territorio por parte de las guerrillas de las FARC.
Por supuesto que Chávez tenía que brincar, patalear, amenazar, ya que le están quitando una fuente de ingresos que él dedica a invertir en los movimientos revolucionarios de la América Latina. El dictador ha sufrido dos reveses consecutivos, en primer lugar su punto intermedio de embarque de la droga para los Estados Unidos fue destruido al ser depuesto Zelaya por un golpe de Estado y ahora Colombia le está cerrando el camino para accesar a la droga, por lo que el dictadorzuelo está que trina, una cosa es que tenga que cambiar el lugar donde sus aviones rellenaban sus tanques de combustible para seguir a los Estados Unidos, ya se le ocurrirá otro lugar que puede ser Nicaragua o el Salvador, y otra muy diferente es que le cierren el negocio por falta de materia prima.
Esa es la verdadera cara de la perreta que desde hace un par de días tiene montada el dictador calcado contra Colombia, que nadie se deje engañar con eso de que está amenazada Venezuela, ese cuento sacado de la biblioteca cubana ya nadie lo cree.
Este asunto de la cocaína hacia los Estados Unidos se remonta a los años sesenta cuando a Fidel Castro se le ocurrió la “brillante” idea de destruir la sociedad norteamericana convirtiendo a sus hijos en drogadictos y miserables. Castro aprovecho el rompimiento generacional que comenzó a ocurrir en los Estados Unidos desde finales de los cincuenta y comenzó a distribuir la droga entre una juventud que estaba ávida por romper los esquemas tradicionalistas de una sociedad.
El trasiego y negocio de Cuba quedó al descubierto en los finales de los ochenta cuando la DEA interceptó y penetró a varios narcos que recibían la droga desde Cuba y pudieron detener y demostrar los vínculos cubanos con estas personas. Castro aprovechó un intento de sedición y condenó a los implicados acusándolos de este tráfico a espaldas del gobierno, cuento chino que nadie creyó. Chávez, el cual todos sabemos en un adefesio copión sacó esta problemática y convirtió este negocio tan lucrativo en una fuente de ingresos para tener recursos con los que está patrocinando el ascenso de las izquierdas y su eternización en el poder.


